Y NO será porque los hombres de negro no hayan avisado. Cuántas veces en los últimos meses hemos leído: «La AEAT avisa a 700.000 dueños de viviendas en alquiler», «Hacienda descubre 120.000 alquileres en negro», o «Vuelve la picaresca a los alquileres: más del 40% de los caseros cobra en negro».

Y todo lo anterior a pesar de que la Ley del IRPF prevé un más que interesante beneficio fiscal por la obtención de rentas en el alquiler de viviendas: la reducción del 60% del rendimiento neto positivo, nunca el negativo se verá reducido, en la obtención de ingresos por alquileres de inmuebles destinados a viviendas. Pero la ley añade un matiz interesante, esta reducción sólo será aplicable cuando se trate de «rendimientos declarados por el contribuyente». Esto quiere decir, sencillamente que, si un contribuyente no declara dichos rendimientos, ya sea en los plazos legalmente establecidos, o fuera de ellos a través de una declaración complementaria, pero siempre con carácter previo al inicio de un procedimiento de comprobación, Hacienda no va a permitir que dicha reducción se aplique. Así de claro lo dice la propia Ley. Y remato, hoy en día, la AEAT, con darle a una tecla, conoce los consumos producidos en cualquier inmueble.

Pero hay más en relación con esta reducción. Si el contribuyente declara el rendimiento neto del alquiler de vivienda, pero es para uso vacacional, o se alquila a estudiantes por la temporada de uso escolar, o para verano, no cabe aplicar la misma porque requiere que el inmueble arrendado tenga por destino primordial el satisfacer una necesidad permanente de vivienda, circunstancia que no concurre en dichos casos; no así en el supuesto del arrendamiento de habitaciones de una vivienda habitual, aunque en este caso haya que determinar la parte proporcional que de cada gasto corresponde imputar a la parte arrendada a fin de obtener la porción del rendimiento neto sobre la cual aplicar la reducción. Y en cuanto al inquilino, ¿algo puede rascar?

Suprimida la deducción por alquileres a nivel estatal, aunque se mantiene un régimen transitorio para aquellos contribuyentes que hubieran satisfecho cantidades con anterioridad a 1 de enero de 2015 y hubieran tenido derecho a la deducción por dicho motivo (10,50% de las cantidades satisfechas, con determinados límites), sólo nos queda analizar qué ocurre a nivel autonómico. La Comunidad Valenciana permite aplicar una deducción autonómica del 15 al 25%, en función de la edad o del grado de discapacidad del arrendatario; pero, y aquí tenemos la sorpresa, para que el inquilino pueda aplicar la deducción autonómica por alquiler de vivienda habitual, el arrendatario ha tenido que presentar la autoliquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Por tanto, aquellos inquilinos que en el momento de la presentación de su declaración del IRPF, 2018 no hayan abonado el ITP del alquiler de vivienda no podrán disfrutar de esta deducción, salvo si deciden pagarlo ahora, eso sí, con el premio de un recargo del 10%, 15% o 20% de la cuota, más, en este último caso, los intereses de demora pertinentes. La decisión
está en manos del inquilino.

Carlos Alarcia
Socio del despacho de abogados Adire

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