Empezamos las rebajas de julio hace pocos días en multitud de establecimientos y marcas, y con ello arranca una de las épocas más dinámicas y frenéticas tanto para comercios y tiendas como para clientes. Los consumidores aumentamos nuestro volumen de compras en estas fechas, de forma notable, aprovechando el reclamo de los descuentos. Sin embargo, esta afluencia masiva de clientes potenciales a los puntos de venta puede llevar a la vulneración de alguno de los derechos de los consumidores por parte de los establecimientos, inmersos en la vorágine de las rebajas.

Rebajas, libertad para determinar las fechas

Las “Rebajas” están reguladas, para todo el país, en la Ley 7/1996, de 15 de enero, de ordenación del comercio minorista, sin prejuicio de la normativa autonómica propia de cada región.

Esta regulación tuvo una reforma en el año 2012, a través de la cual se dejaba libertad a las empresas para elegir, a su criterio, las fechas de establecimiento de los periodos de rebajas y la duración de los mismos.

Calidad de los productos rebajados

Las rebajas implican que los artículos tienen un precio inferior a su PVP habitual. Por tanto, no pueden incluirse en las rebajas artículos que no estuvieran puestos a la venta con anterioridad y a un precio superior al rebajado.

De igual modo la legislación no permite ofertar productos que presenten algún daño o deterioro, o adquiridos por el punto de venta a un precio más bajo que el habitual (art. 24 LCM).

Diferenciación entre “Rebajas” y promociones de otro tipo

Que un comercio se encuentre en época de rebajas no significa necesariamente que el 100% de sus productos estén rebajados, el consumidor puede encontrar productos a su precio habitual. La normativa exige al punto de venta que los productos no rebajados estén claramente separados físicamente, de forma que no pueda haber error de compra por parte de los clientes.

Los productos si rebajados, deberán presentar en su etiquetado de forma clara si su precio más bajo del habitual se debe a las rebajas, o bien a algún otro tipo de promoción, liquidación o acción comercial, y siempre indicando el precio original, para que el cliente pueda ver claramente el descuento aplicado.

Las rebajas no modifican o alteran los derechos del consumidor

El hecho de entrar en época de rebajas no le priva al consumidor sus derechos, de ningún modo. Del mismo modo, en caso de que los productos adquiridos en rebajas presentasen algún defecto, el consumidor estaría en todo su derecho de solicitar la sustitución del mismo, a la aplicación de un descuento, o bien a la resolución del contrato, tal y como establece la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios.

Devoluciones

El consumidor deberá tener posibilidad de renuncia a su compra. Pudiendo devolver los productos adquiridos, bien por error o al presentar defecto. Del mismo modo tendrá derecho a reclamar y a obtener la devolución del pago realizado, total o parcial.

Si el consumidor ejerce su derecho de desistimiento, el punto de venta tendrá la obligación a devolver el importe abonado por la compra, sin poder retener ningún tipo de gastos ni demora, aplicándose la misma política de devolución que en épocas fuera de rebajas.

Productos comprados en Internet

Cuando el consumidor adquiere un producto rebajado a través de cualquier canal o plataforma de venta en internet, existen determinadas obligaciones para el punto de venta virtual.

La tienda online está obligada a enviar una confirmación de compra, que sirva al comprador como recibo y justificante de compra.

Del mismo modo, desde el momento que el cliente recibe el producto en su domicilio tendrá un plazo de 14 días naturales para desistir de la compra, y solicitar la devolución sin ningún coste para el comprador. La tienda online está obligada a informar en su plataforma de venta, de forma clara, de este plazo establecido para el desistimiento de compra, el cual podría ampliarse a 12 meses como penalización, si no se cumpliera la normativa.

El vendedor está obligado a informar al consumidor, con antelación a la compra, si establece que es el comprador el que debe pagar los gastos de devolución de productos, dentro de los 14 días máximos establecidos. Esto debe aparecer en el apartado de condiciones de compra, siempre antes de que se produzca el pago del producto. En caso de no anunciarlo previamente, el vendedor estará obligado a hacerse cargo de los gastos de devolución.

El tiempo de garantía de 2 años, establecido para los productos comprados de forma física, se aplica de igual forma para las compras online. El fabricante es siempre el responsable de la devolución, reparación o reposición de los productos con defectos de fábrica.

Periodo de 14 días en la Unión Europea

En todo el territorio europeo el comprador tendrá derecho a solicitar la devolución del producto, adquirido a través de internet o de forma física, en un plazo máximo de 14 días naturales. No tendrá porqué existir ninguna justificación ni dar ninguna explicación al vendedor, es un periodo de reflexión sobre la compra al que tiene derecho el comprador.

Este periodo de reflexión establecido en la UE no se aplica en el caso de productos como reservas de hotel, billetes de tren, avión, artículos fabricados a medida o personalizados exclusivamente para el cliente, genero perecedero como alimentos, etc…

La UE no reconoce el derecho del comprador a la devolución de un producto para poder cambiarlo por otro, o bien a obtener un reembolso excepto si existe defecto. Ambos derechos sólo corresponden al comercio.

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